15 octubre, 2010

Tantas miradas

Hay tantas cosas de las que quisiera yo hablar..
No recuerdo cuántas veces miré diferente esta semana,
no tengo el número preciso de lágrimas que corrieron por mis ojos, ni la más remota idea de todos aquellos sueños que me despertaron estos días.
Una mezcla de esperanza, una cosita de nada, una canita al aire, no se si revivió o durmió en mi la batalla.
Presento una serie de síntomas que me resultan extraños al nunca antes haber sido sentidos,
de igual forma, represento una etapa, un tabú y una realidad que juntos dejan corazones, sazones y tintes distintos.
Estoy en lo que me encanta llamar limbo, pues simplemente no reconozco nada, ni una mirada. No existe la negatividad ni la positividad, simplemente existo yo y mis circunstancias, existe la demás gente y la verdad no me importa.
Hoy desperté con un odio hacia esas miradas, hacia esas críticas y hacia esas preguntas, no quise saber absolutamente nada, simplemente me dediqué a observar mi elegancia, es decir una pijama, unas pantuflas y todo un costal de serenidad.
Hoy dormiré con una añoranza, con otra mirada distinta, con un hambre voraz de renunciar a la inquietud, a la desesperanza, al bien  y el mal, al reír  y cantar como lo hacía en bonanza.
Y mañana, seguramente habrá varias miradas que reflejen las mil y un cosas que he pensado esta semana, estos días, éstas noches y éstas inquietas madrugadas.

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