05 diciembre, 2011

Las cosas que me hacen ser mujer

Nunca antes me había preguntado a ciencia cierta que tipo de cosas me distiguían como una mujer hecha y derecha; probablemente fue el hecho de que jamás lo fui, ó quizá no le daba mi atención a algo que creía tan absurdo, tal ves lo he sido y nunca lo sentí.

Un lienzo en blanco me llamó la atención, quien era yo creyendome capaz de pintar algo sin la conjunción de un arte, habría sido una farza, un desperdicio que a ese lienzo que posa a la par del thiner y el óleo, y que estos a su vez concuerdan con las brochas y pinceles, hubieran encajado bien en él... en aquella época.

Recogí algunos botones, hilos viejos y descoloridos, manchados del pudor que me saciaba la excepción de una pasión, algunas agujas que no perforaban nada más que una visión recatada de lo que era ser ama (más de la ropa que de la casa- porque ¡vaya que hasta ahora no sé lo que es eso!), y en sus agujeros encontré la sombra de lo que fui creciendo a lo largo de estos años, ¡Quiero tejer me dije a mi misma! ¡Quiero surcir y coser bastillas, ser el sastre de mi propio vestido desestacional!

Anduve en las vajillas, virando cada uno de los platos que de cerámica yo pinté con esa cara de curiosidad y ansia que a los 10 años cualquiera tiene. Estaban despostilladas, arremetidas en lo más obscuro de la alacena y de mi memoria, y que raro sentir las ganas de componerlas, vestirlas de gala y usarlas para una cena familiar.

Mi maquillaje, esas sombras que sólo revelan un poco de brillos, la máscara que de máscara no cumple su cometido porque despliega con mayor fuerza la mirada que porto y el rubor color cobre que antes creía ser insulso, ahora son parte de mi elegancia cotidiana, y que aunque fueran simples, acongojados, ahí están haciéndome recordar que soy una mujercita hecha hasta el momento.

Esas medias, y acorazados que uno porta no en las entrañas si no un poquito más cerca del secreto y del corazón, son una íntima cercanía con la sensualidad que como mujer derecha hasta ahora me gusta lucir.

No hay comentarios: