Y conocí a John Mayer... y estaba enamorada... y nadamás en este mundo podía importar, nisiquiera si me gustaba o no en ese momento el estilo de su música.
Y se me rompió el corazón en pedazos... y se me vinó a la mente, John Mayer, la carátula del disco que mi ex peor es nada me presumía en su carro y que se rompió sin que el se diera cuenta por culpa de un perrito que le hacíamos llamar "nuestro hijo Mauricio".
Y comenzé un día a escuchar a John Mayer, y me llenaba de melancolía, de rencor, de confusión, de tristeza, de pobre añoranza que me arrancaba la razón, me estremecía y se robaba mi respiración por segundos.
Y recordé un día que tenía algunas canciones grabadas en un disco, el disco que representaba mis sueños hechos moronas, el disco del primer año de aniversario, el disco que marco el fin de la relación y que jamás volvió a tocarse en el reproductor.
Y entendí...entendí que la música era un reflejo de mi ser, de mis sueños rotos, de mi agonía y de mi falta de motivación, de la incertidumbre que me llegaba todas las noches al no saber nada de mi ex amado, al no tener ni la más ligera sospecha del amor que alguna vez sentí, al no poder descifrar el tiempo ni el espacio y no poder dejar de pensar en él.
Y un día desperté y juré no escuchar más a John Mayer, por el rencor, el odio que le tenía a su música por recordarme todo aquello que fue grandioso y se desmoronó en segundos.
Y otro día, cuando yo ya no sentía lo mismo, cuando viajé y dejé de pensar en esa persona, extrañé a Jhon Mayer porque por fin supé que lo que sú música me tenía que recordar eran las cosas buenas y las que estaban por llegar.
Y escuché a John Mayer, y me enamoré de la vida, de los paisajes, del espectro, de los horizontes, del destino, del amor por sí mismo, del sentir, del admirar, del querer sentirme bien y de la compañía y la soledad en contraste, descubrí su escencia, y me sentí identificada en cada una de sus palabras y los acordes que tocaba en su guitarra.
Y hoy despierto como cualquier otro día, queriendo escuchar a John Mayer sólo por el simple hecho de que me recuerda a mí misma y el amor que tengo para dar, me recuerda por donde he pasado y que lugares he visitado, me recuerda mi alegría de tener más días para vivir, para cambiar.....*Continuum....

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