Durante toda nuestra vida, sea corta sea larga, nos preocupamos porque debemos hacer las cosas y porque no debemos hacerlas. Pensamos, reafirmamos, nos contradecimos, nos equivocamos, nos reímos de nosotros mismos, criticamos, nos burlamos, tenemos suerte, somos mala gente, nos enamoramos, creemos, nos arrepentimos, volvemos a creer, sufrimos, sufrimos, y más sufrimos...
Este sufrir es parte de la vida, claro, es lo que le da el sabor de que las cosas valen la pena, es lo que le da el picor a esas ácidas mañanas de cruda moral, y lo que nos hace creer que debemos estar mejor. Peroooo ¿Venimos a esta vida a sufrir?
Muchas veces creemos tener una responsabilidad con nuestra propia vida, creemos ser dueños de todo aquello y de todos aquellos que tocan nuestra vida de una manera especial, nos llamamos adictos cuando nos damos cuenta de que simplemente gozamos tanto de algo que tal vez no lo podamos dejar, nos creemos artistas no sólo de nuestra vida, si no de lo que creemos que la gente puede hacer por nosotros, pensar de nosotros y sentir por nosotros, pero no nos damos cuenta de que NADIE NI NADA te pertenece, simplemente le tocó estar ahí en tu momento para enseñarte precisamente eso, que NO te pertenece.
El sentido de la justicia, como lo describiría Benito Juárez en otras palabras "El respeto al derecho ajeno es la paz" se ha malentendido, como el hacer porque te hacen, el creer porque te hacen creer, y la estúpida idea de creer en el karma simplemente porque tiene "caché budista" el que venga de toda una forma de vida que en principio no ponemos en práctica con buenos actos, si no por la vía de la venganza. El sentido de la justicia está presente en aquellos momentos donde sentimos impotencia, donde queremos ver lo que NOSOTROS queremos que sea, y no lo que va a ser. Está bien tener sentido de la justicia,como lo está crear un respeto al derecho ajeno, es bueno tener ideales de paz y armonía, también lo es hacer el amor y no la guerra, pero lo que no es bueno es creer maquiavelicamente que esta paz y esta justicia es responsabilidad tuya sea bienvenida por los medios que sean, ni siquiera cuando todo el mundo lo justifica con alguna retórica.
Todo cae por su propio peso, tarde, temprano, visible o invisible... créanlo todo.
Todas y cada una de las sonrisas que has sentido, son parte de lo que tiene que ser, sea por la razón que sea, y no necesitas creer que pasó porque tu querías. ¡Sólo fíjate!, las sonrisas que más disfrutas son aquellas que te arrebata la vida, no las que tu creas o necesitas tener.
Todas y cada una de las lágrimas que reprochaste haber tenido, ahora son parte de la historia porque ninguna lágrima fue, es ni será igual que la siguiente, y porque ninguna tiene un culpable; así pasa.
Todas y cada una de esas personas que quisiste, que quieres y que querrás, estarán ahí por una razón, que tal vez no entendamos o tal vez sí, pero ahí están te guste o no.
Y cada vez que uno piensa en alguien, que uno piensa en algún lugar, momento, objeto, ilusión, ahí debe estar, y desde esa percepción admirar, porque está para tu deleite, para tu sufrimiento, para tu momento, pero no para creer que no debería estar ahí.
Sea la situación más injusta desde tu punto de vista, encontrarle un momento de paz, encontrarle el punto débil y el punto fuerte, siempre te hará sentir mejor, y siempre te dará tranquilidad interna de manera que sepas que más allá de transformar al mundo, te transformas a ti mismo, y ahí es donde está la clave, donde ya no sufres porque sabes que hagas lo que hagas, cambies lo que cambies, sea lo que quieras impedir, pienses lo que pienses y sientas lo que sientas, así, sólo así tenía que pasar, no es dejarlo, no es conformarse, es simplemente aceptarlo, tomarlo contigo, tomar para lo que está hecha esa situación para que aprendas.
A pesar de lo trillado, de lo difícil de digerir, y de lo ridículo que parezca para esas almas renegadas pero curiosas por descubrirse como las nuestras, debemos disfrutar cada uno de los momentos, y los que no son de nuestro agrado aceptarlos cueste lo que nos cueste, pero siempre hacer hasta lo imposible por obtener tranquilidad no por la vía de la venganza con la vida, con la gente, con la situación, si no por la vía de la aceptación y transformación de uno mismo, de lo contrario todas y cada una de las situaciones, personas, lugares, experiencias, sentimientos, pensamientos, se olvidarán en esencia y sólo se recordarán como lo que sufrimos y lo que dejamos ir, pero no lo que nos vinieron a enseñar


3 comentarios:
la ultima foto vale mil
excelente...por que no fuiste escritora?? saludos!!
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